Siempre he sido la niña de los plumones.
Desde que tengo memoria, el papel ha sido una forma de expresar mi creatividad, ordenar mis ideas, hacer listas, imaginar proyectos y darle un poco de estructura a todo lo que pasa por mi cabeza.
Con los años, esa forma de crear también fue cambiando conmigo, cambió mi manera de organizarme, de planear y de entender qué significa realmente avanzar y Paper Pals fue evolucionando al mismo tiempo. Cuando me convertí en mamá, algo que ya intuía se volvió mucho más evidente: mi tiempo es limitado, pero mi energía todavía más.
De pronto había más roles que quería seguir construyendo, más personas a las que quería cuidar, más proyectos que me emocionaban y también una parte de mí que no quería dejar atrás. No sentí que tuviera que convertirme en una nueva versión de mí, al contrario, quería seguir siendo y construyendo todo eso que ya era (y todo lo que todavía quiero ser), pero entendiendo que mi energía no tiene que estar puesta en todo, todo el tiempo.
Empecé a preguntarme algo diferente, no solamente ¿cómo hago para que me alcance el día?, sino:
¿Qué merece mi energía?
¿Dónde quiero ponerla?
¿Y cómo quiero llegar a las personas, proyectos y momentos que realmente me importan?
Porque para mí no se trata únicamente de hacer espacio para lo importante, también se trata de llegar a ello con energía para disfrutarlo, construirlo, cuidarlo y dar lo mejor de mí sin dejarme fuera de la ecuación.
De ahí nace el Paper Pals de hoy, una marca que sigue creyendo profundamente en el poder del papel, pero que ya no busca ayudarte simplemente a organizar más cosas o llenar más páginas. Creamos journals, planners y experiencias para ayudarte a hacer espacio, encontrar claridad, reconocer lo que necesitas y darle dirección a tu energía. Porque no todo merece la misma cantidad de ti, y porque, en medio de todo lo que eres y haces, siempre existirán momentos que son solo tuyos.
Paper Pals está diseñado para acompañarte en ellos.